Los comienzos de Escobar en el crimen organizado se dieron lenta pero inexorablemente y a lo largo de su carrera criminal, se sirvió de una extraña mezcla de violencia, sangre, paternalismo y filantropía para lograr sus fines.Mientras por un lado, eliminaba sin piedad a sus competidores, ordenaba asesinatos, estimulaba intrigas o conspiraba contra figuras influyentes de la política o el gobierno, por el otro, regalaba sandwiches a los mendigos, erigía casas para los pobres de Medellín o construía campos de fútbol para los niños de los suburbios, lo que le proporcionaba un fuerte apoyo popular en los barrio más pobres de la ciudad
Escobar empezó su carrera delictiva con pequeños timos, hurtos y trabajando para el rey del contrabando en Colombia Alfredo Gómez López "El Padrino".Al contrario de lo que se decía, no tuvo un negocio de bicicletas ni robaba lápidas para revenderlas, ya que era profundamente creyente desde muy pequeño, al igual que su familia.Años mas adelante construiría varias iglesias, campos de fútbol y reconstruiria la ciudad con los ingresos derivados del trafico de cocaína.A medida que fue creciendo se involucró en el hurto de automóviles en las calles de Medellín, y pronto paso a dedicarse al trafico de marihuana a los Estados Unidos.Se lo involucró igualmente en el secuestro y asesinato del industrial Diego Echeverria Misas, y del capo del narcotráfico Fabio Restrepo en 1975.
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